
Sakurai Girl Shop nació en mayo de 2019, comenzando a través de Instagram con la venta de scrunchies, estuches y bolsas confeccionadas a mano.
El proyecto nació buscando una forma de compatibilizar la maternidad con el trabajo. Con la llegada de mi hija Amy decidí dedicarme completamente a su crianza, y Sakurai se convirtió en una manera de trabajar desde casa haciendo algo conectado también con mis intereses de toda la vida.
Siempre he sido fanática del anime y del J-Pop, y antes de la tienda administraba páginas de fans. De ahí también nace nuestro nombre: Sakurai viene de Sho Sakurai, integrante del grupo japonés Arashi.
Con los años fuimos creciendo, recorriendo distintos espacios y llegando a nuevas personas. Trabajamos en Parque Ecuador, estuvimos instalados un tiempo en Aníbal Pinto con Barros Arana y hemos participado en innumerables ferias y eventos en distintas ciudades, experiencias que han sido fundamentales para construir la comunidad que hoy nos acompaña.
También evolucionó lo que ofrecemos: comenzamos con productos hechos a mano y hoy trabajamos tanto manufactura como reventa, con una variedad mucho mayor de productos, series, personajes y fandoms.
Pero nuestra esencia sigue siendo la misma: crear comunidad.
Hoy queremos que Sakurai sea mucho más que una tienda: un espacio seguro, respetuoso y acogedor, donde todas las personas puedan sentirse bienvenidas, compartir aquello que aman y encontrar un lugar al que pertenecer.
Desde aquel pequeño emprendimiento que comenzó en Instagram en 2019 hasta lo que somos hoy, hemos cambiado y crecido muchísimo, pero seguimos haciendo lo que amamos y, sobre todo, creciendo junto a nuestra comunidad.
Lo que nos define
Cada producto pasa por nuestras manos antes de llegar al catálogo — nada de relleno, solo piezas que nos encantarían tener.
Preparamos cada pedido pensando en que la primera impresión al abrir la caja sea tan dulce como lo que hay dentro.
Crecemos escuchando a nuestra comunidad: sus recomendaciones definen qué buscamos para el catálogo cada mes.